Silencio
En este proyecto trabajé el movimiento como forma de expresión y, al mismo tiempo, como acto prohibido. La figura aparece envuelta en capas de tejido translúcido que ocultan el cuerpo mientras lo dejan intuir, generando una danza contenida, casi silenciosa. La escena es limpia y minimalista, con fondos suaves y una iluminación controlada que refuerza la sensación de suspensión y fragilidad. La IA se utilizó para construir una coreografía imposible: bailar sin mostrar, moverse sin ocupar espacio, existir sin ser vista. Un ejercicio visual sobre la contradicción entre libertad y restricción, donde el gesto persiste incluso cuando intentan borrarlo.